Traumatismo dental en verano: ¿qué debo hacer?

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El verano es la época del año más propensa para sufrir caídas y golpes. Las actividades al aire libre, la playa, la piscina, el uso de bicicletas y vehículos de agua, el calzado suelto, las salidas más frecuentes… Todo esto hace que, de forma casi automática, se produzca un aumento de estos accidentes en cuanto da comienzo esta estación del año.. En muchas ocasiones, estos golpes se producen en la boca, lo que da pie a la fractura de piezas dentales, la pérdida de las mismas y aparición de dolor. Aunque deseamos que no tengas ningún traumatismo dental en verano, queremos dar respuesta a las preguntas más frecuentes para que no te quede ninguna duda llegado el momento.

Qué hacer en caso de sufrir un traumatismo dental

Seguro que alguna vez has tenido un susto de este tipo. Puede que hayas tenido un accidente y, al no haberse roto nada, hayas decidido pasarlo sin darle importancia. Sin embargo, esta es la peor alternativa que podemos elegir. Al golpearnos en una o varias piezas dentales, sufrimos riesgo de daño en el nervio que recorre su interior. Esto puede producir infección, dolor e incluso la pérdida o desprendimiento del diente.

Siempre que tengamos un traumatismo dental es imprescindible ir al dentista para valorar la situación. Puede que se trate de algo sin importancia, pero, como dice el refrán, siempre es mejor prevenir que curar. Además, es bastante común que el dolor que se genera en los dientes irradie hacia la cabeza, produciendo migrañas o cefalea. En consecuencia, tendemos a pensar que el dolor de la boca es secundario, cuando en realidad es el foco principal.

Cuando se produce una rotura, hablamos de traumatismo. Generalmente suelen darse tres situaciones distintas: la primera de ellas es la rotura de la corona, por lo que no se altera el nervio de su interior. En este caso será fácil de solucionar, ya que se puede arreglar con un simple empaste.

La segunda posibilidad es la fractura del propio diente, el cual presenta una grieta que puede llegar hasta el nervio central. En este caso será necesario practicar una endodoncia, la cual consiste en la extirpación de la pulpa dental y el posterior rellenado y sellado de la cavidad. Mediante esta técnica se reconstruye el diente afectado.

El último caso es cuando el golpe desplaza el diente. En este punto será necesario recolocarlo en su lugar e inmovilizarlo al resto de dientes que se encuentran junto a él. También será imprescindible realizar controles de progresión, los cuales asegurarán que el tratamiento está funcionando correctamente. Este último caso puede tener una variante un poco más desafortunada. El término médico es “avulsionado”, pero es más fácil de comprender cuando hablamos de “caída” o “pérdida”.

Traumatismo dental en adultos y niños

Cuando una pieza dental se cae por un fuerte golpe, es imprescindible acudir al dentista lo más pronto posible. Se debe coger la pieza dental por la parte de la corona, nunca por la raíz. En esta parte se encuentran las fibras periodontales, las cuales serán fundamentales para que el diente vuelva a revitalizarse. Por este motivo nunca debemos lavarlo, cepillarlo o desinfectarlo, sino guardarlo en una solución salina, en leche o, si no tenemos otra opción, debajo de la lengua. La saliva lo conservará durante el camino.

Estos piezas avulsionadas suelen poder reimplantarse, siempre que no estemos hablando de dientes de leche, en cuyo caso se considera un mal menor. Lo que hará el dentista es reintroducirlo en el alveolo y ferulizarlo. El tratamiento consiste en unirlo a los que le rodean para que, en la medida de lo posible, deje de moverse. Generalmente suele revitalizarse al 100%, pero todo depende de la edad y el estado de salud general. En algunos casos no llega a enraizar por completo, por lo que vuelve a caer al darle un pequeño golpe. En este último ya no se podrá volver a reimplantar, por lo que será necesario sustituirlo por un implante artificial.

En resumen, por muy bien que lo pasemos en verano, debemos seguir teniendo muy presente nuestra salud bucodental. Ante cualquier traumatismo dental, acude a tu dentista de confianza lo más rápido posible. Recuerda que, por muy aparatoso que sea el accidente, ponerle solución a tiempo será siempre lo mejor. No dejes pasarlo, puede derivar en futuros problemas más complejos que resientan su salud general. Ese es nuestro consejo. Y dicho esto… ¡a disfrutar de las vacaciones!.

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