Ratoncito Pérez.
¿Quién no conoce al Ratoncito Pérez? Un pequeño ratoncito mágico que aparece por las noches para intercambiar los dientes de leche que se les caen a los más peques, y que dejan debajo de la almohada, a cambio de una moneda o alguna sorpresa.
Pero, ¿cuándo se remonta su historia? Aunque existen muchas versiones sobre esta leyenda infantil, te contamos la más consolidada.
Historia del Ratoncito Pérez
En el siglo XIX, el padre Luis Coloma, un sacerdote y escritor español, escribió un cuento para el rey Alfonso XIII cuando este era un niño. En 1894, el pequeño Alfonso XIII, quien entonces tenía ocho años, perdió un diente. Como era costumbre entre los niños de la época, se le encargó al escritor Luis Coloma que creara una historia para entretenerlo y suavizar el proceso de la caída de sus dientes. Así nació «Ratón Pérez», un cuento que narra la historia de un ratoncito que vivía en una caja de galletas dentro de una confitería en Madrid y que, por las noches, se aventuraba a recoger los dientes de los niños, dejando a cambio monedas o regalos.
Según la historia de Coloma, Ratón Pérez vivía con su familia en una caja de galletas dentro de la confitería de la calle Arenal, muy cerca del Palacio Real de Madrid. En el cuento, el ratoncito acompañaba a Alfonso XIII en una aventura por los barrios de la ciudad, visitando hogares humildes y enseñándole el valor de la generosidad.
Aunque en España es conocido como Ratoncito Pérez, diferentes culturas tienen sus propias versiones de este personaje, por ejemplo, en Estados Unidos lo conocen como Tooth Fairy (el Hada de los Dientes), en Francia como La Petite Souris oen italiana como Topolino o Fatina.
Pero, ¿cuál es la moraleja que podemos sacar de este relato y como lo relacionamos con la salud dental? Esta historia infantil da importancia a algo tan fundamental como son los dientes, ya que son los grandes protagonistas. Es muy buena forma de inculcar y hacer entender a los más peques de la casa lo importante que es cuidar de los dientes, además de coger conciencia y buenos hábitos de salud oral. Cada diente que se pierde durante la infancia es una señal de que la boca va creciendo, y que los dientes nuevos que llegan deben ser los fieles compañeros de la sonrisa para toda la vida, siempre que se cuiden adecuadamente.
Muchos años, y algún siglo después, El Ratoncito Pérez sigue siendo un personaje fundamental en la infancia de muchos niños, convirtiendo la caída de los dientes en un evento mágico y lleno de ilusión.
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